FES | Federación Española de Sociología

XII Congreso de la FES

La feminización de la matrícula en la Educación Superior en México. Su explicación desde el crecimiento de las oportunidades educativas y los aportes de la Sociología de la Educación.

GT 13 Sociología de la Educación

Autor/a
Karina Sánchez Cortés (Universidad Nacional Autónoma de México)
Coautor/es
Jorge Bartolucci (Universidad Nacional Autónoma de México)

Programa:

Sesión de comunicaciones orales Franja 3B : Sociología de la educación (miscelánea)
Responsable(s): Jesús Rogero García (Universidad Autónoma de Madrid)
Tipo de sesión: Sesión de comunicaciones orales
Día: viernes, 1 de julio de 2016
Hora: 14:00 a 16:00
Lugar: 113

El fenómeno de feminización de la matrícula en educación superior (FMES) ha sido verificado en mayoría de las regiones del mundo. Sin embargo, sus explicaciones tienen que remitirse a lógicas de procesos locales. En México, puede ubicarse en el proceso de masificación de la educación superior donde la presencia de las mujeres ha aumentado de manera incesante a tal punto de equiparar o superar la de los varones. Considerando, por ejemplo, que en 1960 en la Universidad Nacional Autónoma de México sólo había  5,929 alumnas inscritas en alguna licenciatura y para el año 2000 habría registradas 65,260. Es decir, en 40 años se pasó de 19.0% a 67.0%.

En México hay estudios que han fijado su atención sobre el proceso de ampliación de la oferta educativa y datan de mediados de los años setentas; el interés al respecto recayó sobre la pregunta de cuáles habían sido los grupos sociales más beneficiados. El punto de vista especializado estaba orientado a ubicar la clase social como factor cuyo peso permitía comprender las diferencias en el aprovechamiento de las oportunidades educativas abiertas masivamente a la juventud mexicana. Para la década de los noventa se apuntó la necesidad de integrar la diferencia sexual como un elemento de análisis relevante para comprender tanto la configuración social del estudiantado de primer ingreso como el trazo de sus trayectorias escolares. Un dato que no había sido suficientemente explotado a no ser por los ribetes discriminatorios implicados en el hecho de que el número de mujeres que ingresaban a la universidad había sido siempre inferior al de los varones.

Al recuperar los estudios sobre los beneficiarios de la ampliación educativa, encontramos subsumida la importancia diferencial que asumían los antecedentes escolares para mujeres y hombres. Por ejemplo, el lugar otorgado tradicionalmente a la mujer hacía que para equiparar sus aspiraciones con las de los hombres esta requiriera contar con la seguridad que brindaba el éxito escolar. En cambio, entre los varones pareciera que no, ya que la mayoría de ellos se sentían autorizados a proseguir estudiando contando sólo con el promedio mínimo requerido por la universidad; a pesar de que ambos sectores pertenecían a medios sociales semejantes, la pertenencia a un sexo o al otro resultaba ser un elemento particularmente revelador de las motivaciones que subyacían en la decisión de continuar estudiando. Estos elementos permiten generar una veta de explicación sólida al fenómeno de la FMES.

Palabras clave: feminización de la matrícula, educación superior, estudios de género, expansión educativa